
Keiko Fujimori destacó recientemente a su padre, Alberto Fujimori, por el ingreso de Perú al APEC en 1998, un logro que calificó como un sueño de su padre desde el inicio de su gobierno. A través de un tuit, la lideresa de Fuerza Popular expresó que, gracias a la perseverancia de su padre, Perú se convirtió en miembro pleno de este foro económico mundial. Sin embargo, Keiko omite un importante hecho: en el año 2000, Alberto Fujimori utilizó la cumbre del APEC en Brunéi como excusa para huir del país tras el escándalo de los «Vladivideos».
El 14 de septiembre de 2000, los «Vladivideos» mostraron al asesor de Fujimori, Vladimiro Montesinos, sobornando a autoridades, lo que desató una crisis de corrupción en el gobierno. A raíz de esto, dos meses después, Alberto Fujimori viajó a Brunéi para la cumbre del APEC, pero en lugar de regresar a Perú, voló a Japón, donde presentó su renuncia a la presidencia por fax el 19 de noviembre de 2000. En su mensaje, declaró que su presencia ya no era conveniente para el proceso de transición política del país.
En su carta de renuncia, Fujimori argumentó que su salida permitiría una «etapa de distensión política» y que era lo mejor para la estabilidad del país. Esta decisión marcó el fin de su gobierno tras diez años en el poder, durante los cuales implementó diversas reformas, pero también fue acusado de corrupción y violaciones a los derechos humanos. Keiko, al elogiar a su padre por el ingreso al APEC, parece ignorar el uso que hizo de este foro para escapar de un país sumido en la crisis política.