Alejandra Landers Carpio, una arquitecta de 26 años, sufrió muerte cerebral tras recibir una dosis de suero fisiológico defectuoso en una clínica de Lima. Su familia denuncia que la joven ingresó por una gripe común y que el medicamento contaminado, producido por Medifarma, agravó su estado de forma irreversible. «Me da impotencia saber que sufrió tanto», expresó su madre, exigiendo justicia.
Este caso forma parte de un escándalo sanitario que afecta a 17 personas en distintas regiones del país, incluyendo Lima, Cusco y Trujillo. Según expertos, el suero contenía una concentración excesiva de sal, lo que generó complicaciones severas en los pacientes. Si se hubiera detectado a tiempo, los efectos habrían sido reversibles, explicó el decano del Colegio Químico Farmacéutico.
Ante la presión pública, Medifarma admitió fallos en sus protocolos de producción y confirmó que 8,000 frascos del lote defectuoso fueron distribuidos en clínicas privadas y farmacias. Sin embargo, aún se desconoce el paradero de 4,000 frascos, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.