Magno Tito Apaza Mamani, alcalde de Huacullani, protagoniza un escándalo que sacude Puno. Un video difundido en redes lo muestra en una habitación junto a una trabajadora municipal, presuntamente bebiendo alcohol. La grabación, publicada en TikTok y eliminada minutos después, se viralizó rápidamente, desatando la indignación de los vecinos, quienes exigen su destitución en medio de la crisis por las inundaciones que golpean la región.
El burgomaestre intentó justificarse asegurando que sus redes fueron hackeadas y que el video es parte de una campaña de desprestigio. “Mis cuentas fueron vulneradas, han creado perfiles falsos con mi nombre”, declaró. Sin embargo, sus palabras no convencieron a la población, que considera su conducta una burla y un acto irresponsable en tiempos de emergencia. La molestia creció aún más al recordar que esta no es la primera vez que Apaza Mamani se ve envuelto en controversias.
En un intento desesperado por calmar el escándalo, el alcalde se arrodilló públicamente frente a su esposa en la plaza principal del distrito, rogándole perdón. Pero el gesto no aplacó la furia de los pobladores, quienes el 18 de marzo realizaron una reunión con ronderos y autoridades comunales para evaluar su suspensión. La presión aumenta, y el futuro político del alcalde pende de un hilo.